Hay muchos casos de perros que manifiestan miedo andando en la calle: hacia otros perros, hacia personas con cierta actitud o atuendo (con muletas o sobrero o patinetes, etc.), a ruidos, o movimientos.
Se trata de un miedo debido a falta de habituación positiva a estos estímulos. No es raro que frente a una reacción indeseada de nuestro perro, tiramos de su correa para disuadirlo. Esta maniobra muy común y muy instintiva es lo peor que podamos hacer en estas circunstancias, porque lo que le estamos diciendo al perro es que todas las veces o la mayoría de veces en la que se presenta el objeto del miedo, ese objeto es aún más negativos ya que comporta un castigo (tirón de correa).
Nuestra actitud debe ser relajada y de control en todo el paseo. Vigilando que tipo de estímulos molestan a nuestros perros y anticipando su comportamiento premiando cuando el perro está tranquilo aún en presencia de los estímulos.
Es importante premiar correctamente y en el momento adecuado.